domingo, 7 de julio de 2019

Del otro lado.

El día de ayer me tocó estar del otro lado del telón.
Siempre mantuve que no hay peor pesadilla para un médico que convertirse en paciente. Nos gusta controlarlo todo. 
Y estando del otro lado no nos queda más que dejarnos a manos del otro.
Sentirnos vulnerables. Sentir que todo eso que estudiamos, que vemos en libros, que tratamos, no nos deja exentos, nos puede pasar, somos uno más. No somos invencibles. Tenemos quizá, más miedos que el paciente común, pues todo el conocimiento de nuestra cabeza nos acecha con todas las cosas malas que pueden llegar a pasar. Aunque sea una pavada. Aunque sea algo menor.
Entré a quirófano y lo primero que hice fue irme al lado de la mesa de anestesia. 
Como un acto reflejo, supongo. O negación. 
"A la camilla, doctora"- me dijo. Y me dejé a sus manos.

viernes, 5 de julio de 2019

Quizá un día recapacites. No hoy.

Y allí estabas. Fue un encuentro de imprevisto. De pronto me giré y estabas. 
Me sonreíste y me preguntaste cómo andaba. Y lo hiciste con total naturalidad, como si el océano hubiera estado siempre calmo, como si hubieras olvidado la tempestad que nos sacudió un día y nos hizo soltarnos las manos. 
Y eso me hizo enfadarme como nunca. 
Estoy cansada de fingir. Estoy cansada de poner sonrisas donde la lógica me dice que no debería haberlas. Estoy cansada de ser la que perdona, la que cede, la que comprende. La que se empeña en pintar el mar de azul, sin grises en sus olas. La que siempre está. 
No me vengas a saludar entre sonrisas, menos a preguntar cómo estoy. 
Si te interesara me habrías contestado el teléfono tanto tiempo atrás. 
El que decidió echarme de su vida fuiste vos, me lo dijiste, con tu pobre y lamentable excusa, y yo te lo acepté, te di las gracias (tonta, tonta de mí) y di un paso atrás. 
No me había dado cuenta de lo enfadada que estaba hasta que te vi acercarte hoy con una sonrisa. ¿Quién sos? Ya no sos alguien que yo conozca, y yo ya no soy tu amiga.
Esos fueron tus términos. Así que hoy, no me preguntes como estoy, sé que no te interesa,
                en absoluto.

viernes, 21 de junio de 2019

Aviso urgente.

Se necesita de urgencia.
Mandemos mensaje, llamemos, 
salgamos a golpear puertas.
Corramos.
Lo necesitamos ya.
Lo necesito ya.
Unos brazos, que me rodeen y me hagan sentir 
que el mundo más allá de ellos no existe
y unos labios que me susurren al oído
que por más que me sienta pequeña en ese abrazo
para vos, soy infinita.

sábado, 8 de junio de 2019

Paredes II

De vuelta entre estas paredes que ya son amigas, ya me abrazan, ya se sienten propias, una extensión de una misma. A veces creo que paso más horas dentro que fuera de las paredes, y eso por momentos me enfada. Pero de vez en cuando siempre hay un comentario que te rescata de la asfixia, unas palabras que se sienten como una bocanada de aire fresco dentro de este búnker, dentro de esta jaula
Cuando un paciente que ya tuvo una mala experiencia con un colega te agradece tu trato y te dice "doctora, gracias, ¿puedo elegirla siempre a usted para que me haga la anestesia?". Cuando empezás a tener a gente a cargo y ven cómo trabajás y te dicen "vos sos el trabajador silencioso: nadie nota nada, pero te encargás de hacer todo".
Y si el otro no quiere decorar las paredes porque es más fácil dejar el culo en la silla, problema del otro. 
Y si el otro puede dormir tranquilo dándole un trato mediocre al paciente, problema del otro. 
Yo a mis paredes las peino, las maquillo, las mimo y las arropo para dormir.

sábado, 25 de mayo de 2019

A mi amigo ausente.

Estoy aquí por releer un viejo libro, y me he acordado de ti, 
porque casualmente me lo has regalado tú este libro que yace hoy en mis manos. 
Hace años atrás ya. 
¿Años? Como se nos escapa el tiempo, como todo queda atrás. 
Tú fuiste una de las cosas que quedó atrás. 
Me hubiera gustado que fuese distinto. 
Que me acompañara tu amistad, 
sobre todo en estos momentos en los que los cambios parecen abundar. 
De repente, desapareciste. 
De repente te busqué y no estabas. 
Te llamé y no contestabas
Pensé que era algo momentáneo. 
Pero el tiempo avanzaba devorándonos 
y yo no tenía más que tu silencio. 
Un día más te escribí, en un arrebato de esos de echar de menos, y me respondiste. 
Me dijiste el por qué de tu ausencia, un por qué paupérrimo, 
un por qué que me hubiera dado ganas de tomarlo con las manos y retorcerlo, 
estrangularlo, hacerlo trizas. 
Pero era tu por qué y era verdadero.
Y yo tan sólo te agradecí por ello y no te escribí más. 
No te llamé más. 
No te busqué más. 
Pero mentiría si te dijera que no te pensé más... 

sábado, 11 de mayo de 2019

Se pierde.

"El fin de una relación es como una muerte de la que sólo saben dos personas. 
Se pierde una vida. 
Todo lo que hicimos juntos... 
todos los lugares que visitamos, 
las peleas, esos momentos de ternura."

martes, 12 de marzo de 2019

. . .

La inseguridad es una sombra que me acecha.
Siempre que me giro ella está ahí,
incluso de noche, cuando no la veo, sé que sigue estando ahí.
Y siento una necesidad agobiante de llorar
y no paro de preguntarme dónde está la sombra de los demás
por qué no los atormenta como me lo hace a mí,
por qué nadie la nota si siempre esta ahí.

domingo, 3 de febrero de 2019

Viajar siendo distinta.

Y acá estamos. 
La última vez que tomé un avión tenía 18 años, 
el corazón roto y los sueños pisoteados. 
Lloraba tanto, que las azafatas se acercaban a preguntarme si necesitaba algo. 
Estaba sola, y lo que es peor, me sentía sola, porque todo lo que tenía había quedado allí abajo, en tierra, y del otro lado cuando aterrizara, estaría mi cuerpo con una sonrisa pintada. "Casi no te reconocí" me dijeron al llegar, cuando me vieron, cuando vieron el embace pero se dieron cuenta de que el interior había quedado completamente vacío.


Me llevó años llenarme. Reconstruirme. Juntar los pedazos y pegarlos. 
Al principio cambié las lágrimas por enojo. Después fueron silencios. 
Y fue mucho más tarde que volví a sonreír.

Hoy, vuelvo a tomar un avión después de todos esos años.
Quien viaja no es la misma persona.
Hoy no viajaré llorando. Hoy, mi corazón palpita con fuerza. 
Y tengo una maleta llena, de sueños, de todas formas y colores, 
para mí y envueltos para regalar (-te).

martes, 22 de enero de 2019

Paper airplane.


Y así estuve, años armando avioncitos de papel.
Sentada en aquel escritorio, que era el caos, lleno de apuntes, de calendarios con fechas remarcadas, de paredes que gritaban todo aquello que no debía olvidar. Allí estuve, aislada, haciendo viajar mis sueños en trozos de papel que apenas volaban por encima de mi cabeza y volvían a descender. Allí estuve, tanto tiempo con  los pies sobre la tierra. 
Y ahora acá estoy, siendo tan distinta.
Cambiando los avioncitos de papel, por un par de alas.
Tomando carrera para saltar, y volar.

martes, 15 de enero de 2019

Let's see inside us.

Y allí estaba yo, rodeada de dolores, lágrimas, arrepentimientos,
rodeada de vida apagándose,
y sin embargo
sintiéndome tan viva
sorprendiéndome sonriendo por la calle
con el alma estallando en colores
descubriendo que la felicidad, está dentro nuestro
y que cuando uno se da cuenta, y la abraza, puede ser hermoso.